Aislamientos en un piso nuevo ¿qué hay que saber?

Al comprar una vivienda de nueva construcción hay muchos factores a tener en cuenta. Pero no siempre se le presta al aislamiento la atención que merece.

Los materiales utilizados para aislar una vivienda tanto de la climatología como del ruido son especialmente importantes. Vivir en una casa en la que se percibe mucho el ruido del exterior o en la que se nota demasiado frío en invierno o calor en verano, aún con la climatización encendida, se puede convertir en un problema.

Problemas de aislamiento más habituales

Un mal aislamiento puede darse tanto en la carpintería y los paramentos exteriores como en los paramentos interiores.

Las consecuencias de un mal aislamiento se notan desde el primer momento. Lo más habitual es escuchar demasiado ruido. En función de donde esté el mal aislamiento se puede oír más el ruido de la calle, el ruido de los vecinos o incluso el ruido entre habitaciones dentro de la misma casa.

La siguiente consecuencia que se nota es en la eficiencia energética de la vivienda. Si no cuenta con el aislamiento adecuado lo normal es que el calor de la calefacción y el fresco del aire acondicionado se acaben escapando por los denominados puntos de fuga. Los más habituales están en ventanas y puertas que no cierran correctamente.

Esta fuga de temperatura obliga a subir el termostato de la calefacción o bajar la temperatura del aire acondicionado, lo que implica un gasto extra en la factura energética.

En definitiva, un mal aislamiento se traduce siempre en una falta de confort en la vivienda, ya sea por un exceso de ruido o por su ineficiencia energética.

Aislamiento y carpintería exterior

Las ventanas son uno de los principales puntos de fuga de calor de la vivienda y de entrada de ruido. Hay materiales como el aluminio que son conductores y que usados por sí solos no son recomendables.

De ahí que la mejor opción a la hora de escoger la carpintería exterior sea o bien el PVC (un derivado del plástico que no es conductor y por tanto aisla muy bien) o aluminio con rotura de puente térmico (en este caso entre las capas de aluminio hay una capa no conductora que mejora su aislamiento).

Aislamiento en la fachada

A la hora de aislar una fachada son muchas las opciones que se presentan. Una de las más habituales es el Aislamiento Térmico Exterior, que implica aplicar varias capas de un revestimiento aislante y protegerlo después con mortero.

Es una de las formas más eficaces de aislar un edificio, pudiendo disminuir la pérdida de calor en invierno hasta un 70 % gracias a que acaba con los puentes térmicos.

Otra forma bastante habitual de aislar la fachada es con el sistema de inyección en cámara. Lo que se hace en este caso es inyectar espuma de poliuretano, celulosa o lana mineral en la cámara de aire que queda entre las paredes.

Este sistema se utiliza mucho en la rehabilitación de edificios si no se quiere modificar la estética de la fachada.

Existen muchas formas de aislar fachadas con materiales muy diferentes. En función del material elegido y de la forma de aplicación esos efectos aislantes se notarán más o menos.

Aislamiento en el interior

Este tipo de aislamiento suele ser la asignatura pendiente en las viviendas de nueva construcción. En muchas ocasiones la cantidad de materiales aislantes utilizados en los paramentos interiores es tan reducida que los ruidos se convierte en algo habitual.

No obstante, el problema se puede solucionar apostando por la insonorización de la vivienda o bien utilizando técnicas para acabar con los puentes térmicos y reducir a la vez la cantidad de ruido. Lo más habitual es usar técnicas como la del trasdosado interior y la inyección en cámara.

Este tipo de aislamiento suele ser la asignatura pendiente en las viviendas de nueva construcción

La asignatura pendiente

En muchas ocasiones la cantidad de materiales aislantes utilizados en los paramentos interiores es tan reducida que los ruidos se convierte en algo habitual.

Una vivienda bien aislada ayuda a ahorrar

Los ciudadanos son cada vez más conscientes de la importancia de la eficiencia energética de las viviendas, por eso están cada vez más informados. Si hace unos años casi nadie se preocupara por los aislamientos de los edificios de nueva construcción, ahora es habitual que los interesados en la compra pregunten por ellos.

De ahí que muchas constructoras estén haciendo importantes cambios en su forma de trabajar y ahora los aislamientos hayan ganado un gran protagonismo.

A la hora de comprar es importante informarse sobre el tipo de suelos que se van a usar y su calidad, los sanitarios, etc. Pero más allá de las cuestiones estéticas también hay que prestar especial atención a las cuestiones prácticas.

Si la vivienda no está bien aislada al final habrá que hacer reforma para aislarla, lo que supondrá una nueva inversión en la misma, haciendo que el coste final de la casa sea mayor. Para evitar tener que hacer ese gasto extra no hay nada mejor que informarse antes de comprar y consultar cualquier duda que se pueda tener sobre el tipo de materiales aislantes que se han usado o se van a utilizar.

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